Proyecto dirigido a mujeres que residen en zonas rurales de la isla de Tenerife o alejadas de los principales núcleos urbanos, independientemente de su situación laboral, que presentan dificultades en el uso de las nuevas tecnologías y en el acceso a los recursos digitales. El proyecto no se plantea únicamente como un espacio de aprendizaje de competencias digitales, sino como un entorno seguro, cercano y de confianza, donde las mujeres puedan aprender a su ritmo, preguntar, practicar y compartir experiencias sin miedo a equivocarse. A través del acompañamiento y el aprendizaje práctico, se busca fortalecer su autonomía, confianza y participación social y laboral, utilizando las herramientas digitales como un medio para acceder a información, realizar trámites, comunicarse, buscar oportunidades y desenvolverse con mayor seguridad en su vida cotidiana.